Quebrada de Humahuaca

En una reunión realizada el 2 de Julio del 2003, el Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO, en París, declaró a la Quebrada de HumahuacaPatrimonio Cultural y Natural de la Humanidad” siendo ésta uno de los paisajes más singulares e históricos, por sus paisajes, historia y rastros que aún se conservan de las poblaciones antiguas del noroeste argentino.
La Quebrada de Humahuaca conjuga una serie de atractivos naturales, culturales e históricos, como sus cerros multicolores y cadenas de pucarás que dominan la zona.
A 39 kilómetros de San Salvador de Jujuy, por la ruta 9, comienza la Quebrada de Humahuaca que abarca unos 170 kilómetros de valles y montañas trazadas de sur a norte. Sobre el cauce del río Grande, que las recorre, las sierras presentan distintas tonalidades de acuerdo a los minerales que las conforman.
Volcán, es el primer pueblito de la Quebrada, desde San Salvador de Jujuy, con una laguna que ofrece abundantes pejerreyes. Más adelante está Tumbaya, a 2094 msnm con su capilla del siglo XVIII y un manantial donde, según la leyenda, bebió San Francisco Solano.
La feria artesanal de Purmamarca, el museo de historia nacional construido en 1772 en Posta de Hornillos y los carnavalitos de Maimará, son otras de las atracciones de la Quebrada.
En Tilcara se revive la tradición aborigen con la presencia de la fortaleza de Viltipoco, último cacique de la tribu de los omaguacas que ofrecieron tenaz resistencia a la colonización española.
En las serranías de Huacalera, un monolito indica el cruce del Trópico de Capricornio y luego aparece el pueblo de Humahuaca, que lleva el nombre de la Quebrada, con sus casas de adobe, callejuelas estrechas y empedradas y la iglesia con sus cuadros de la Escuela de Cuzco, Perú.
Con la Quebrada de Humahuaca suman nueve los sitios argentinos que son Patrimonio Cultural de la Humanidad, junto al Parque Nacional de Ichigualasto, más conocido como el Valle de la Luna, en la provincia de San Juan el último sitio incluido en el listado, el parque de Talampaya, en el sur de La Rioja, la Manzana Jesuítica (en la categoría de Bienes Culturales), en el centro histórico de Córdoba, que incluye la zona conocida como Camino de las Estancias. Y se suman la Cueva de las Manos y el Parque Nacional Los Glaciares, ambos en la provincia de Santa Cruz, las Cataratas del Iguazú, la Península de Valdés y las Misiones Jesuíticas del nordeste argentino.